Sofía
Esperó el momento perfecto para masturbarse, llegó pronto el silencio y el recuerdo.
Sus párpados se apretaron fuertemente y la imaginación hinchó sus senos y sus labios, liberó sus manos, desencadenó sus dedos: El índice derecho busco entre las piernas mientras el pulgar izquierdo se rendía ante la fuerza de los dientes, muriendo lentamente acariciado por la lengua.
Recordaba.
Recordaba e imaginaba.


3 Comments:
Ejem... Ejem... SEÑOR comienza a hacer calor por aqui.UFF!
By
La Mostra, at 8:11 p.m.
uuufff
By
grace, at 7:12 p.m.
a esta hora , con estas letras...bien podria seguir desvelandome
By
ericka, at 2:06 a.m.
Publicar un comentario
<< Home